07/02/2018

Selección

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AUTOR DEL COMENTARIO:

Estrella Varela

Máster Internacional en coaching, nivel experto y Licenciada en Lengua Inglesa, especialidad en Lingüística.

En mi anterior comentario, les decía que reclutamiento y selección se entremezclan continuamente, en una interconexión que hace difícil establecer una línea divisoria clara; en definitiva, ambos son fases de los procesos previos a la entrada de las personas a la organización. Corresponde ahora abordar el tema de la selección.

Selección es el proceso de elegir al mejor individuo disponible para cubrir un puesto en la organización. Es tomar una decisión de “contratar” o “no contratar” con respecto a cada solicitante de un empleo, y la selección comienza cuando comenzamos a reducir el número de candidatos a los que se acercan más al perfil deseado. 

En la selección se sucede una criba tras otra. Es recomendable establecer un algoritmo de selección, que permita que cada vez que avancemos al siguiente paso, el filtro reduzca la reserva de candidatos gradualmente. Este algoritmo abarca desde la criba inicial hasta la oferta de trabajo.

Existen unos criterios básicos de selección. El primer tamiz es de aquellos que no cumplen los requerimientos básicos evidentes tales cómo formación, idiomas o experiencia. Es posible que también sean decisivos según las necesidades de la empresa, otros aspectos como la disponibilidad inmediata o quizás permisos de conducir de algún tipo.

Para una mejor selección se utilizan diferentes métodos entre ellos, la recopilación de información. Mucha de la información ya la tenemos en los currículos. Según el puesto, también podemos obtener información a través de antiguos empleadores.  Hoy en día, podemos además buscar información en las redes sociales. A continuación, el método de selección más popular es la entrevista, muy útil pues permite la interacción entre empleador y futuro empleado. Aquí se desvelan muchos aspectos vinculados a la personalidad del aspirante y se puede enfatizar elementos primordiales como es el posible encaje del candidato en la filosofía, forma de trabajo y valores de la organización. A veces se utiliza como herramienta de selección el juego de roles, porque aquí se demuestran muchas de las competencias que pueden ser necesarias, ya que a través de la actuación en su rol, se puede detectar aspectos que solo se revelarían en el propio desarrollo del puesto de trabajo.

Una vez que hayamos seleccionado el candidato que mejor se avenga, le ofrecemos el puesto, precisando las condiciones y una vez aceptado, el ya “flamante ocupante” pasaría a integrarse de la manera más óptima en su nuevo puesto de trabajo a través del plan de acogida.

Vistos de forma integrada el proceso de reclutamiento y el de selección, te invitamos a reflexionar sobre cuáles son los pasos del proceso con mayor dificultad y dónde  se forman los cuellos de botella. Y la pregunta del millón para ti es ¿Cuándo consideramos que el proceso de selección ha sido exitoso?

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