21/03/2017

El trabajo como realización personal

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AUTOR DEL COMENTARIO:

Jordi-MauriJordi Mauri

Doctor en medicina y Diplomado en Administración y Dirección de Empresas.

Artículo de Referencia: El trabajo como elemento de realización personal

Autoría: Antonio Esquivias

Fecha: 18.08.14

Medio: Antropología Emocional

Link: https://antoniovillalobos.wordpress.com/2014/…

El trabajo es uno de los más poderosos elementos de realización personal de la mujer y del hombre.

La realización indica el cumplimiento del objetivo personal, la plenitud de sus capacidades como el ser vivo que es, hacer reales sus posibilidades como ser humano. También tiene que ver con el hallazgo del sentido de su existencia, de forma que su sistema emocional considere con satisfacción su vida. Para todo ello el trabajo es imprescindible. El trabajo hace real el para qué del individuo.

El trabajo acaba teniendo un peso clave en el modo cómo la persona se considera a sí misma. Max Weber dejó muy claro la influencia de la vida centrada en el trabajo y este ha sido el elemento fundamental de la cultura de las sociedades occidentales los siglos XIX y XX. Estas sociedades han puesto el centro de la realización personal precisamente en el trabajo que se desempeña, muchas veces medido sencillamente por su valor económico.

El trabajo tiene que ver con la cotidianeidad del individuo con su vivir el día a día, con lograr satisfacer sus necesidades y conseguir sus metas, sean estas pequeñas o grandes. Al construir la cotidianeidad, el trabajo construye a la persona. La realización tiene que ver con cómo se realiza ese trabajo, la vida realizada tiene mucho que ver con cómo se vive.

Por todo eso el trabajo es la forma de hacer real la misma definición de la persona, algo que está muy indefinido en la criatura humana cuando nace y en la especie humana cuando apareció. Cada cultura, cada realización ha sido lograda por el trabajo de los hombres y mujeres que han participado en ella.

La realización no depende de los medios que la persona utiliza, sino de los fines que se propone. La realización necesita el trabajo de integración de la cabeza y del corazón, la integración necesita la valentía del reconocimiento de las realidades que se encuentra. Los fines buenos, los que realizan al hombre y a la mujer, proceden del corazón, un corazón que tenga la capacidad de escucha y de respeto a las realidades que cada hombre y mujer encuentra en el camino de su desarrollo.

Fotografía: Antropología Emocional

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